Sevilla opta por la independencia en la consulta popular “Decide Sevilla”

"Decide Sevilla" obtiene un resultado inesperado, los sevillanos optan por independizarse en lugar de ampliar la duración de la feria.

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Jordi Pujol ya ha solicitado asilo político en Sevilla para intentar eludir la acción de la justicia.

En estos días, para envidia cochina de catalanes y vascos, que se estarán arañando la cara con un mojón seco, Sevilla celebra su particular referéndum de autodeterminación, o de autoafirmación; pues la consulta, que aparentemente versa sobre la posibilidad de ampliar en un día la próxima edición de la Feria de Abril, es en realidad una consulta soberano-centralista.

Algunos medios de comunicación, no sin cierta estrechez de miras, aseguran que el plebiscito banalizará la imagen de Sevilla en resto del territorio nacional, incluyendo Utrera. Todo lo contrario: ¿hemos de recordar a los lectores que Sevilla vive de su frivolidad, de la caló y de sus sevillanas maneras de señorito madrileño?

Borges sintió mucho más el Oriente en Sevilla que en Israel, cosa que nos resulta inexplicable, pues la devoción por el jamón ibérico de los hispalenses (el teológico jamón, prueba irrefutable de cristiano viejo, forma parte del imaginario sevillano tanto o más que sus cristos y vírgenes) los aleja radical y sustancialmente del moro y del judío. No hay ciudad española más castellana, cristiana y castiza que Sevilla. Y más Feria de Abril significa más jamón y más España. Eso es lo que se está votando realmente.

Dada la gran aceptación de la consulta popular, el consistorio hispalense estudia preguntar a los sevillanos sobre la conveniencia de retrancar el Domingo de Ramos al Viernes de Dolores, para que así la Semana Santa dure diez días. Y es que en Semana Santa también se engulle mucho jamón.