La Saeta será disciplina olímpica en los Juegos de Utrera 2020

Se estudia proponer además otras disciplinas como "levantamiento de paso" o el "lanzamiento de bola de cera"

saeta

Juegos Olímpicos y copla, una inesperada vuelta de tuerca en el universo de la fusión en frío de las artes flamencas.

Aquellos energúmenos que tienen por costumbre reprobar a los responsables de cultura municipales por fomentar con tanto ahínco el flamenco, los toros y la Semana Santa en Utrera, ignorando a su vez cualquier otra propuesta que se salga de la órbita del flamenquismo, tendrán que tragarse sus palabras. ¡Y ojalá se engollipen!

Hechos de bilis, todos estos petulantes, culturetas y gafapastas no son en realidad más que unos perfectos conservadores, pues critican mucho sin proponer nada. A lo sumo, son incendiarios que arrojan accidentalmente sus cócteles de ginebra, tónica y pepino sobre las camisas de sus interlocutores. Gracias a Dios, ahi están los socialistas dinamizando nuestra ciudad, haciendo que Utrera se mueva por la pendiente abajo de la Cultura con mayúsculas.

Y decimos que tendrán que comerse sus palabras (empanadas, por supuesto, como es tradición comérselo todo aquí) porque con la puesta en marcha de la Escuela de Saetas Ciudad de Utrera, se dará pábulo a una de las mayores y más ocultas aficiones de los utreranos: la fabricación de flechas.

Así, en la Escuela de Saetas, cualquier devoto asaetador, guiado por una arquera local experta, podrá fabricar sus propios dardos y disponer de un carcaj siempre rebosante de venablos.

Completarán el temario del curso una serie de clases teóricas que versarán sobre la apasionante historia de las saetas y sus distintos estilos: desde las primeras puntas líticas talladas en sílex u obsidiana, hasta las devastadoras puntas explosivas usadas con gran éxito comercial en 1985 (durante el rescate de unos prisioneros americanos en Vietnam), pasando por las clásicas flechas fabricadas en hueso, madera o metal.

Oiga, ¿y toda la información que usted aquí nos presenta ha sido debidamente contrastada? Porque me consta por otras fuentes mucho más fidedignas que este periódico, que en la citada escuela se enseñará a cantar saetas (ese palo flamenco tan bonito consistente en una jaculatoria o copla que una persona dedica a las imágenes de las procesiones), no a fabricar flechas, como usted asegura.

Ah, ¿sí? ¡Pues vaya chasco van a llevarse los tiradores de Utrera! En fín, como diría Anatole France si viviese hoy: “Cosas de la polisemia.