Ajedrez en la campiña: Kurrov – Villalovov se enfrentan por la alcaldía

Algunos expertos ajedrecistas ya califican la partida como "El Encuentro del Siglo".

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El resto de candidatos a la alcaldía tendrá que conformarse con duelos a la “barisca”, el “burro”, el “cinquillo” o enfrentamientos televisados al “marro”.

¿Karpov vs Kasparov?, ¿Alekhine vs Capablanca?, ¿Fisher vs Spassky? No, amigos, se trata de una partidita de ajedrez entre José María y Curro, los dos aspirantes a la alcaldía de Utrera con mayores probabilidades de ganar en las próximas elecciones locales (el símil ha sido inevitable: el ajedrez es nuestro martillo de oro y cualquier contienda política nos trae a las mientes los 64 escaques. Qué le vamos a hacer, somos así de cortos y perezosos).

Villalobos es el actual alcalde, lo que supone una gran ventaja (en terminos ajedrecísticos diriamos que juega con blancas); sin embargo, hemos de recordar que Jiménez atesora en su haber una larga trayectoria como jugador y gestor público. Se prevé, pues, un match con mucha miga y mala leche, por lo que no será apto para celíacos ni intolerantes a la lactosa.

Analicemos más detenidamente las fortalezas y debilidades de cada contendiente, a fín de que el lector pueda hacerse una idea de las posibilidades de cada candidato. Advertimos que no se trata de una sesión de ajedrez oracular, sólo aportamos información útil para que el votante saque sus propias o ajenas conclusiones cuando tenga tiempo y ganas:

“..Villalobos ha contado con la inestimable ayuda de la supercomputadora ‘Deep Abate’..”

JOSÉ MARÍA VILLALOBOS:

– Para la preparación de esta partida, Villalobos ha contado con la inestimable ayuda de “Deep Abate”, una supercomputadora con 128 kilobytes de RAM, capaz de anticipar el siguiente movimiento en los primeros lances de la partida.

– Puede disponer sobre el tablero toda la plantilla de peones municipales sin menoscabo del servicio.

– Tiene predilección por el gambito de Huelva y el manzanillo de Sanlúcar.

FRANCISCO JIMÉNEZ:

– Pese a su extenso conocimiento en toda suerte de aperturas y defensas, es partidario de que sea el vecino el que elija al alcalde y de que sea el alcalde el que quiera que sean los vecinos el alcalde.

– Le gustan los melocotones en almíbar (un error que da munición y argumentos a sus adversarios).

– Es bípedo.

– No acepta un no por pregunta.

- Habla catalán en la intimidad (de hecho, su primera tentativa fue llamar a su partido Junts per Utrera).

Con todos estos datos sobre la palestra, analistas y politólogos coinciden en un par de cosas o tres nada más.

Seguiremos informando.