Utrera erigirá una estatua en homenaje al grupo de flamenquito “Los Romeros de Mandela”

El autor de grandes éxitos como "Candela, Mandela.." y otros recibirá de esta manera un merecido homenaje en nuestra ciudad

nelson

El Consejo de Seguridad Nuclear ya ha alertado al Ayuntamiento de que se están rozando los límites admisibles en los últimos experimentos relacionados con la fusión del flamenco.

¡Lo que son las cosas! Nelson Mandela ha resultado ser un utrerano de pro, nacido en el Hospitalito, criado en la calle Nueva, estudiante ejemplar del colegio de los Salesianos y devoto de la patrona de nuestra ciudad, que en no pocas ocasiones se fajó un costal para llevar sobre su cabeza una caja de cartón, evitó el embroque de un toro zaíno en el salón de su casa, entre el mueble bar y la mesa camilla, y cantó por soleares de la Serneta en la ducha. Nelson Mandela, utrerano hasta las trancas sin saberlo, añadió los cálidos colores de la negritud al grisáceo mandala de la libertad mientras leía el Vía Marciala, y eso le costó la cárcel.

Ahora Carlos Guirao, por eso de la restitución de la memoria histórica, quiere rendirle histérico tributo erigiéndole una estatua y hacerlo profeta en una tierra de la que nunca oyó hablar. Nuestro equipo de gobierno local, quizá instruido por Gueorgui Plejánov en técnicas de agitación y propaganda marxista (Agitprop), se nutre sobre todo de símbolos, metáforas y poses para gobernar. Saben que se hace más política, aunque peor, sacando al balcón del Ayuntamiento las banderas gitana y arcoiris que debatiendo en un Pleno los problemas de los ciudadanos, que se obtiene mucho más rédito político de una estatua que consensuando un presupuesto con la oposición.

Profundizando aún más si tal cosa es posible en la tendencia a fusionar cualquier faceta del universo cuántico con el flamenco y merced al reciente descubrimiento de que Mandela militó en sus años mozos en lo que aquí denominamos un “cojunto de flamenquito” conocido en tierras sudafricanas como “Los Romeros de Mandela“, he aquí la excusa perfecta para hacerle una estatua al personaje que nos ocupa en una tierra que farda de flamenquismo, afortunadamente la distinción racial del personaje que nos ocupa la obvia el sabio bronce que unifica los colores y no distingue de razas. Esta Utrera, tan paradójica e ignorante, erige estatuas por igual a esclavos y esclavistas, a Mandelas y Clementes de la Cuadra.