Una familia de Utrera acogerá a Urdangarín esta Nochevieja

En un sorteo realizado ante Notario el yernísimo podrá disfrutar de un permiso para celebrar Nochevieja fuera de la cárcel

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La familia tendrá que dar de cenar al ex-duque, quince escoltas, dos chóferes y tres abogados.

Quizá usted, señora, ¡sí, sí, usted, no se haga la sueca, señora de boatiné rosa sobre fondo gris!, ¡o usted otra, señora de visón gris sobre fondo rosa!, quiera engalanar su casa estas Navidades para darse postín y no sepa cómo hacerlo. Tal vez usted, atento señor de chaqué y patillas decimonónicas, o usted otro, joven otaku tachín tachado en las redes sociales de apestado social, sueñe con dar generoso principio a las más ilustres familias de los venideros siglos y tope continuamente con un techo de cristal que se lo impide.

Querido lector, si ha sentido que hablábamos de usted, no se avergüence. Es común a toda ralea querer mejorar su estatus. ¿Desea de veras cambiar su villanía por prosapia de la buena, su obstinado servilismo por alcurnia ibérica de bellota? Ea, pues con ocasión de su tercer ¿o cuarto? aniversario, Utrera Today le ofrece completamente gratis una solución a sus ansias trepadoras. Preste atención porque no lo vamos a repetir:

Como ya sabrá, estas Navidades, si el juez de Vigilancia Penitenciaria así lo estima, el señor Urdangarín disfrutará de un permiso ordinario para dormir fuera de la cárcel. Si se diera el caso, no se sulfure y ponga el grito en el cielo pensando que la justicia no es igual para todos porque sí lo es (la justicia española es la que mola).

..la justicia española es la que mola..

Aproveche la oportunidad, en cambio, para invitar a Iñaki a su mesa en Nochevieja. No se deje arrastrar por el sentimentalismo tóxico que nos invade, que un yernísimo emérito y cuñadísimo real, por muy repudiado y exduque consorte de Palma de Mallorca que sea, siempre lucirá más en su mesa que un artista conceptual o una vajilla de porcelana.

Distinga su hogar de cualquier otro, ahora que todos somos abonado de Netflix y cobijamos en nuestras cocinas una Thermomix para hacer salmorejo (muy bueno que sale, por cierto). ¿Imagina que el exbalonmanista aceptase gentilmente su invitación? ¿Puede oír ya los gruñidos de sus vecinos, consumidos por la envidia cochina, mientras la Virgen se lava entre cortina y cortina?

¡Feliz 2020!